La Tribuna de Automoción
Portada » Noticias » Los museos automovilísticos de todo el mundo, a golpe de click
General Producto

Los museos automovilísticos de todo el mundo, a golpe de click

Para hacer más ameno el aislamiento, muchos fabricantes han decidido abrir sus museos de forma online e interactiva en Google Maps.

Honda Collection Hall en Motegi (Japón).

La ciudadanía española ya ha rebasado el mes en confinamiento desde que se declarase el estado de alarma el pasado 14 de marzo, y el paso de los días se vuelve cada vez más tedioso. Tras esas cuatro semanas dentro de los hogares, ha dejado de ser sencillo encontrar nuevos entretenimientos, más aún si cabe para un amante del automovilismo.

Durante las primeras jornadas, bajar el Scalextric del altillo o ver en televisión las reposiciones de antiguas carreras se presentaban como tareas emocionantes y con las que pasar un rato divertido. Sin embargo, en estos momentos, pocas son ya las alternativas. Debido a esta situación, algunos fabricantes han decidido sumarse a una iniciativa que otros ya comenzaron en 2019, y abrir sus museos a Internet de forma interactiva, para que cualquier aficionado pueda, gracias a la función Street View de Google Maps, zambullirse en sus pasillos y admirar los grandes hitos de la historia de las marcas.

De esta forma, podemos viajar a Milán desde el sofá con un solo click, para descubrir los primeros pasos de Alfa Romeo en su Museo Storico dividido en tres secciones —Timeline para los más clásicos, Bellezza para las creaciones más estilosas de los italianos, y Velocitá para los modelos de carreras—; o a Motegi, donde se encuentra el Honda Collection Hall, el cual contiene incluso una planta completa con los vehículos de competición más míticos de los nipones, desde el RA272 con el que debutaron en el Gran Circo en 1962 hasta el Williams FW10 con el que Nigel Mansell logró su primera victoria, pasando por el Honda S800 RSC que triunfó en las 12 Horas de Suzuka de 1968.

Gracias a esta tecnología, se puede visualizar además estos espacios de tres formas diferentes. En primer lugar, encontramos la vista de 360 grados, que permite analizar todo lo expuesto a través de imágenes panorámicas, como ofrecen el National Corvette Museum de Kentucky (los americanos sitúan todos sus grandes referentes de forma concéntrica en un espacio en el que se pueden apreciar por las paredes los triunfos conseguidos en circuito), el Mazda Museum de Hiroshima (con todas las series de sus más históricos automóviles expuestos en orden cronológico), o el FCA Heritage Hub de Turín (donde se pueden admirar hileras repletas de clásicos, contando varios Lancia Fulvia, Stratos, 037 y Deltas tanto S4 como Integrale, así como numerosos Fiat 124 y 131 Abarth, o los casi centenarios Alfa Romeo P2, P3 y 6C Gran Sport).

Seguidamente, en otros se puede realizar una ruta por las instalaciones, en la cual observar de cerca los coches, como en el Skoda Muzeum de Mlada Boleslav (que se encuentra junto a la mítica fábrica original de los checos), el Museo Enzo Ferrari de Módena (en el que resplandecen varios 250 GTO, el primer F40 que salió de la fábrica, o el F1-158 con el que John Surtees ganó su único campeonato del mundo en 1964), o el Mclaren Technology Centre de Woking (que permite al usuario recorrer todo el perímetro de las instalaciones plagado de grandes conjuntos, desde el primer M2 que se puso en pista en 1966 hasta el MCL34 de 2019 con el que Carlos Sainz Jr logró el primer pódium para la escudería desde 2014).

Finalmente, como forma más inmersiva de apreciar estos espacios, existe en algunos la posibilidad de circular libremente por los expositores, incluso logrando la experiencia de entrar en el interior de los coches, tal y como lo facilita el Museo Lamborghini de Sant’Agata Bolognese, logrando que, salvo por la falta de olor a cuero y el sonido de los motores, la sensación de estar al volante de un Miura o un Countach sea total.

España no se queda atrás

Y, aunque es muy tentador viajar cuanto más lejos posible gracias a las facilidades de Google Maps, a veces no es necesario irse tan lejos para apreciar auténticas joyas del automovilismo. Los históricos modelos de los años 20 del Museo de la Historia de la Automoción de Salamanca pueden ser visualizados tras la pantalla del ordenador; así como también es sencillo pasear por la galería de competición del MSI Institute en Madrid, matriz de la escudería Teo Martín Motorsport, donde se combinan los monoplazas del extinto equipo HRT de Fórmula 1 con vehículos que lograron subir de forma oficial a lo más alto del pódium en varias categorías, como el Audi R10 TDI vencedor en las 24 Horas de Le Mans en 2008.

El Museo Automovilístico de Málaga merece también un punto de atención, ubicado lo que otrora fuera el edificio de la Real Fábrica de Tabacos, y dividido en zonas temáticas, dentro de las cuales se puede pasar del motor de un Ferrari 275 GTB convertido en obra de arte a un Citroën DS descapotable o uno de los primeros Mercedes 300 SL.

Aunque, para que el disfrute sea absoluto, no podemos cerrar el navegador sin visitar los pasillos del Museo y Circuito Fernando Alonso, situado en el pequeño pueblo asturiano de Cayés. Allí, la historia del piloto ovetense se cuenta sola a través de los impresionantes vehículos de competición que le han llevado a la gloria en las últimas décadas: desde el Coloni CN1 con decoración de Movistar con el que logró hacerse con la Fórmula Nissan en 1999 hasta el laureado Toyota TS050 hybrid triunfador en la temporada 2018-2019 del WEC, pasando por el Minardi PS01 con el que debutó en la F1, los Renault R25 y R26 gracias a los que logró ser bicampeón del mundo o el Mclaren-Honda con el que rozó la victoria en las 500 Millas de Indianápolis de 2017.

Artículos relacionados

Comparte tu opinión

* Acepto la política de protección de datos.
Los comentarios deben ser aprobados antes de publicarse.